• Like0 Dislike0

    Margarita Polo Quispe

    Rondera Caserío de Agua Blanca

    Beneficiaria de Proyecto en alianza con Manos Unidas

    “Nosotros estamos aprendiendo a defender nuestros derechos y vamos a replicar lo aprendido a nuestras madres del caserío de Agua Blanca para que no se dejen (maltratar), ni sean sumisas. Por ejemplo, que denuncien un maltrato, un caso de violencia o un caso que vulnere la equidad de género. No solo las mujeres somos maltratadas, sino también los varones, los niños en los colegios. Yo antes era una mujer sumisa, callada, a mí me pasaba algo y yo no decía nada. Pero ahora, soy una mujer que puedo desarrollarme y salir adelante. Ahora digo ¡basta a la violencia! ya no quiero dejarme (violentar) más y no quiero dejar que mis compañeras, mis hermanas, mis sobrinas sean violentadas, ni sumisas. Quiero que salgan adelante y que avisen si las golpean y que no se callen”.

    “En la Escuela de Lideresas he aprendido mucho, he aprendido sobre los derechos, los deberes, la igualdad. Los hombres y las mujeres podemos hacer las tareas de la casa, en el campo, en la chacra, y en todo. Antes a las mujeres las violaban, las maltrataban. Ahora que CEDEPAS Norte nos han capacitado en la Escuela de Lideresas, ya sabemos en dónde denunciar, podemos ir a la policía, a la fiscalía, a la defensoría de la mujer. Antes sí había violencia en mi comunidad, los hombres nos humillaban, nos maltrataban, nos gritaban, nosotras nos quedábamos calladas porque no teníamos conocimiento, éramos tímidas y no denunciábamos. No sabíamos a dónde teníamos que ir o cómo hacerlo, ahora ya sé cómo apoyar a mis familiares, hasta yo misma puedo ir a denunciar un caso de violencia”.

    Catalina Graus Ramírez

    Junta vecinal Sector Centro Cahuadán

    Beneficiaria de Proyecto en alianza con Manos Unidas

    Victoria Fernández Gamboa

    Rondera Campesina de Micaela Bastidas

    Beneficiaria de Proyecto en alianza con Manos Unidas

    “Las mujeres somos un pilar fundamental en el hogar, en la sociedad. Somos muy importantes. Por lo tanto, eso debeN aprender los varones porque ellos son los que más vulneran los derechos de la mujer. Por otro lado, las autoridades que asumen cargos en diferentes instituciones que administran justicia, son varones y tienen que aceptar que el trato debe ser igual para todos. Aquí somos mujeres rurales, campesinas, de los lugares más vulnerables, pero tenemos nuestros derechos. Acá estamos preparadas y dispuestas a defenderlos. La mujer independiente y empoderada se encuentra segura de seguir adelante, no necesariamente con el apoyo del varón, nosotras solas sí podemos trabajar, solo requerimos de la misericordia de Dios, para que nos siga donando la vida y la salud. Siendo perseverantes, las mujeres vamos a lograr nuestros objetivos”.

    “En las capacitaciones de CEDEPAS Norte he aprendido sobre la violencia psicológica, física, violencia sexual, también sobre la igualdad entre hombres y mujeres y sobre nuestros derechos también he aprendido. Antes conocíamos casos de violencia, pero como no sabíamos dónde denunciar, nos callábamos, pero ahora ya conocemos gracias a las capacitaciones, ya sabemos a dónde ir. Ya no queremos más violencia en nuestros caseríos. Podemos ir a la policía, a la ronda o al Centro de Emergencia Mujer. Vamos a replicar lo que hemos aprendido al resto de nuestras compañeras y vecinas para que también conozcan sobre la violencia e igualdad de la mujer. Yo les diría a las mujeres que no se dejen violentar si alguna vez su pareja les agrede vayan a denunciar a la policía o a la ronda”.

    Estefany Mauricio Polo

    Caserío de Cahuadán Sector Centro

    Beneficiaria de Proyecto en alianza con Manos Unidas

    Lucila Polo Quispe

    Rondera del Caserío de Agua Blanca

    Beneficiaria de Proyecto en alianza con Manos Unidas

    “En la Escuela de Lideresas organizado por CEDEPAS Norte he aprendido a valorarnos a nosotras mismas como mujeres. También, he aprendido a no callar cuando seamos maltratadas. Antes, en mi comunidad, las mujeres cuando eran violentadas no denunciaban por vergüenza, porque se preocupaban por lo que pensaría la gente o la familia, callaban a los maltratos. En cambio, ahora, las mujeres miran diferente porque cualquier maltrato denuncia a la ronda, defensoría de la mujer, a la comisaría, a la gobernación o a la presidenta de ronda femenina. A ellas van y asientan la denuncian ante los maltratos. Como lideresas aconsejamos a las mujeres que denuncien, que ya no resistan más violencia y que ellas tampoco ejerzan violencia hacia sus hijos”.